En la industria de la gran minería, existe una empresa que ha hecho del caucho su bandera y del servicio su más preciada virtud: Bailac.
Más que una compañía, Bailac es un legado familiar que ha tejido, a lo largo de décadas, una historia inspiradora de innovación, trabajo duro y un profundo compromiso con el progreso.
En este artículo, viajaremos en el tiempo para distinguir los desafíos, avances y logros que marcan la trayectoria de Bailac y cómo se ha convertido en un gigante en el panorama del recauchaje de neumáticos mineros, no solo en Chile, sino a nivel internacional.
Su fundador: Pascual Bailac
Pascual Bailac Sales, nació en la villa de Mazaleón, Provincia de Teruel, en la Región de Aragón España, el 19 de abril de 1892. Se crió huérfano, pues su madre, llamada Francisca, murió durante el parto, quedando su cuidado en manos de vecinas y amigas de su madre fallecida.
Pascual tenía dos hermanos mayores: Esperanza y Raimundo.
Esperanza, casi de niña, se fue a trabajar a Barcelona; una vez consolidada y estable, se llevó a su hermano menor, Pascual, quien entra a trabajar en una fábrica de caucho.
Ya hecho hombre, Pascual se dedicó por un tiempo al transporte. Fue carretonero, pues conducía un carretón de carga tirado con 4 caballos y, en ocasiones, hasta 8.
Fue en esos viajes cuando quedó prendado de la joven y hermosa Leonor Calcena Siurana, nacida el 11 de Abril de 1902 en el pueblo de Valdealgorfa ubicado en la Provincia de Teruel, Región Aragón, España.
Pascual y Leonor se conocieron bailando jotas, en Valdealgorfa donde ella vivía, en casa de sus padres, José y María. De su unión nacieron tres hijos: Pedro, José y Leopoldo.
Al pasar por Mendoza, Argentina, Pascual es recibido por su hermana Esperanza, que vivía en esa ciudad desde hacía años y con muy buena situación económica. Ella lo convence de quedarse en esa ciudad a probar suerte.
Es así como en el año 1925, Pascual funda en su casa en Argentina, un pequeño taller de vulcanización de neumáticos, encendiendo la llama de un sueño y forjando los cimientos de Bailac.
Los inicios: Un sueño familiar que toma forma
En Argentina, Pascual Bailac Sales daba sus primeros pasos en el mundo del recauchaje de neumáticos. Este oficio, que algunos tildaron de rudo y sencillo, se convirtió en su pasión.
Más tarde, este fervor llevó a Don Pascual a transmitir sus conocimientos a sus hijos. Así, los hijos de Pascual trabajaban en la planta de recauchaje durante el día y estudiaban por la noche.
La familia se desarrolla, los hijos crecen, pero siempre en la cabeza de Pascual ronda Chile como el destino que siempre soñó.
Con el advenimiento de la tecnología, los vehículos fueron cambiando y los neumáticos, al igual que los talleres de vulcanización, evolucionaron para convertirse en modernas plantas de recauchaje.
En enero de 1953, Leopoldo, el menor de sus hijos, impulsado por el espíritu emprendedor, decidió cruzar el Atlántico y llegar a Chile para realizar un «Estudio de Factibilidad y Mercado para instalar una planta de recauchajes de neumáticos» y aprender todas las técnicas modernas de esta industria.
Con sorpresa, Leopoldo constató que en este país, el recauchaje de neumáticos no era conocido.
Leopoldo Bailac: Un pionero en la minería chilena
Con un ojo visionario, Leopoldo Bailac identifica una oportunidad única y deposita sus esperanzas en una tierra pujante y llena de oportunidades: Chile.
Por ello, en mayo de 1953, Leopoldo regresó a Chile y creó la Primera Planta de Recauchajes de Neumáticos, que comenzó a operar en el mes de diciembre de ese mismo año en la ciudad de Santiago.
Sus pasos fueron seguidos por su padre, Don Pascual, y sus hermanos Pedro y José.
En la década del 60, la empresa fue muy conocida en la zona central del país por el recauchaje de neumáticos de camiones y buses, además de un logotipo representado por un canguro cuyo lema era: «en un brinco corto o en un salto largo, recauchaje Bailac lo acompaña mejor»
Más adelante, se instalaron (asociándose y vendiendo) plantas en Santiago, Viña del Mar, Talca, Concepción, Osorno, Punta Arenas, Antofagasta y Arica.
Por último, en el año 1969, Leopoldo Bailac sitúa en Iquique la primera planta de reparación y recauchaje de neumáticos mineros, para atender a compañías mineras como Codelco División Chuquicamata, Minera Exótica, Mantos Blancos, etc.
Allí, en la cuna de la minería chilena, Bailac Ltda. se abre paso como una empresa que desafiaría lo convencional y se convertiría en pionera en el recauchaje de neumáticos para este exigente sector, gracias a su enfoque en la calidad y el servicio al cliente.
El 14 de enero de 1956, Leopoldo Bailac contrajo matrimonio con Lucía Arriagada Pimentel en Mulchén, 8ª Región; de este matrimonio nacieron sus hijos: Leopoldo Jorge, Carlos Eduardo, Lucía Verónica, Alberto Javier y Beatriz Teresa. Su familia se completa con 12 nietos.
Con el transcurso de los años, los padres de Leopoldo, Don Pascual y Doña Leonor, fallecieron, así como sus hermanos José y Pedro.
Expansión y diversificación: Un camino hacia el éxito
La década de los 90 marca un hito importante en la historia de Bailac.
La expansión de la minería chilena y la creciente demanda por parte de las firmas para contar con servicios especializados para una atención de sus neumáticos gigantes, lleva a la empresa a diversificar y especializar sus servicios.
Así, surge la división de «Servicios Integrales de Mantenimiento y Control de Neumáticos», ofreciendo un servicio completo a sus clientes, además de Servicios de Asesoría en ahorro de estos.
Con el pasar de los años, la expansión internacional de Bailac se hizo presente, llegando a tener operaciones en EEUU; México y en Argentina.
Innovación y tecnología: La clave del liderazgo
El nuevo milenio trae consigo nuevos desafíos para Bailac. La competencia se intensifica y las exigencias del mercado aumentan.
En este contexto, Bailac apuesta por la innovación tecnológica, implementando procesos y maquinaria de última generación, conscientes en desarrollar e integrar prácticas que reduzcan el impacto ambiental de las operaciones.
De allí, nace el «Departamento de I+D», destinado a fomentar servicios de mantenimiento con innovación tecnológica de equipos y herramientas y brindar soluciones vanguardistas.
Innovadores softwares de telemetría y gestión operativa como «BailacGTS», «PascualETM», «Bailac FCP», «Bailac SIG» y «UMAN» se hacen presentes.
Aunado a ello, una experiencia de casi 100 años en el rubro, ha impregnado todo el ADN y «Know How» de sus fundadores a cada trabajador (algunos de ellos han estado por 40 años a nuestro lado).
Esto ha favorecido una sinergia entre experticia, equipos y herramientas innovadoras, personal altamente capacitado y tecnologías de vanguardia.
Además, Bailac se ha convertido en la única planta de recauchaje de minería autorizada por el Ministerio del Medio Ambiente para emitir certificados de valorización, ayudando a las faenas mineras a alcanzar los objetivos de la Ley y promover la reducción de costos operativos.
Particularmente, en el 2019, se efectuó una gran inversión en maquinaria ultramoderna (instalada en Iquique y Colinas), que ha traído consigo un gran éxito de la mano de la Ley REP, avanzando hacia un futuro minero más sostenible.
En este camino recorrido, Bailac ha tenido un gran auge, logrando posicionarse como la empresa con mayor experiencia y expertos en el servicio integral (Servicio de Mantenimiento en Faena + Reparación y Recauchaje) de mantenimiento de Neumáticos mineros.
Aunado a ello, experiencias enriquecedoras como asesorías dictadas en Australia, la participación en Ferias de talla internacional como Exponor y la presencia en zonas mineras clave de Chile, además de Argentina, México y Estados Unidos, consolidan el liderazgo de la empresa.
Un legado familiar que perdura: Bailac en el futuro
En su cuarta generación como empresa familiar, Bailac se ha mantenido fiel a sus valores fundacionales de calidad, innovación y compromiso con el cliente.
Hoy en día, la firma Bailac se posiciona como un referente en la industria del recauchaje de neumáticos en Chile y el mercado internacional, con miras a seguir creciendo y expandirse en nuevos horizontes.
De cara al futuro, Bailac está comprometida en el desarrollo de nuevos proyectos con el uso de tecnologías confiables, liderando el modelo de economía circular con ahorro operacional y sustentabilidad.
Asimismo, impulsar una cultura en la industria que favorezca un proceso participativo compartido junto a los clientes, la calidad y la seguridad.
Nuestra historia no es solo una historia de negocios, es una historia de familia, de personas que han encontrado en esta empresa un hogar donde crecer, aprender y contribuir, dedicando su esfuerzo y talento a darle vida a los sueños de Pascual y Leopoldo Bailac.
Hoy, podemos decir que somos un referente de calidad, innovación y compromiso en la industria minera, contribuyendo a las metas del país y la economía circular, demostrando que «recauchar es, en esencia, reutilizar».
¡Somos Bailac; estamos muy orgullosos del camino recorrido y preparados para hacer frente a los desafíos que están por venir!





